Mesa redonda "Mujeres y literatura"


El viernes 15 de marzo, el salón de actos del IES Emilio Muñoz de Cogollos Vega (Granada) acoge una mesa redonda titulada "Mujeres y literatura" con cuatro escritoras. Conocemos algunos de los textos de estas autoras.

Mara Romero Torres

A veces el viento

El viento se llevó los sueños que buscaban tus manos y tus besos. Como una adherencia minúscula, pasó mi imagen en un instante de tus ojos. Se fue el amor buscando la brasa que se aviva con el aire.

No tengo tiempo para morir.

Mi tiempo se lo llevó el viento.

A veces recorre mi nuca la brisa cálida de un soplo suave de alguno de sus mensajeros y entiendo que, en notas de terciopelo, el viento transporta mis sueños.

Volverá.

Volverá porque el viento siempre vuelve y, sobre las crines de un caballo de fuego, me marcharé con el viento.

Carmen Canet Ramos

Aforismos

Cuando nos equivocamos tanto, aprendemos a equivocarnos mejor. 

La vida es un borrador que no se puede pasar a limpio. 

Apagaba los silencios con el interruptor del diálogo. 

Cuando la piel está bien acariciada, tiene eco. 

Insomnio: cuando el cuerpo de la noche se tapa con las sábanas del día. 

Le gustaba el masculino, singular. 

Era tan político que cuando subía y bajaba escaleras, les llamaba escaños. 

Aunque la lluvia le quite luz al otoño también le quita la sed.

Ioana Gruia

La casa poema

Me gustaría que habitaras este poema
como habitas mi vientre,
que fuera para ti una casa.

Que la poesía fuera tu refugio.

Tu madre
habla todas las lenguas
con acento extranjero
y sabe
que siempre hay algo de intemperie en los refugios,
una fragilidad que te hará fuerte.

Enciendo para ti la casa poema.
En los inviernos que conocerás,
ojalá te proteja y te caliente.

Gracia Morales Ortiz

Bajo la lluvia

Siempre llueve cuando te vas,
aunque lo desmientan los meteorólogos
y los turistas tomando
el sol en las terrazas.

Siempre llueve una lluvia pequeña
como de sal o de ceniza,
una lluvia cortada a la medida de mis hombros
y con mismo recorrido que mis pasos.

Siempre llueve cuando te vas
aunque la gente siga caminando y se pregunte
por qué corro calle abajo
con las ropas empapadas.