En 1499 se publica La Celestina, una obra que refleja un cambio de mentalidad para la época, un punto de inflexión en la historia de la literatura en español, ya que ofrece una visión marcada por la desconfianza hacia los valores tradicionales y por el protagonismo de las pasiones humanas. Su autor es Fernando de Rojas.
La Celestina es una obra dialogada (a medio camino entre teatro y narración). La idea de que está destinada a la lectura se impone porque su extensión, la variedad de espacios y la ausencia de acotaciones dificultan su representación. Suele relacionarse con la comedia humanística, ya que presenta una historia amorosa con mezcla de personajes nobles y otros de baja condición social. Está compuesta por 21 actos y termina con un final trágico.
Además, la obra muestra con claridad dos mundos sociales que conviven y chocan: el mundo de los señores (Calisto, Melibea, Pleberio y Alisa) y el mundo de los criados y marginados (Sempronio, Pármeno, Celestina, Elicia, Areúsa…). Este contraste es clave para entender su crítica social: la ambición, la codicia y el interés acaban contaminando a todos.
Argumento de La Celestina
La trama principal gira en torno a Calisto y Melibea. Calisto, joven noble, impulsivo y dominado por el deseo, se enamora de Melibea, adolescente de buena familia. Melibea lo rechaza y él, empujado por sus criados, recurre a Celestina, alcahueta y hechicera de mala fama, para conseguirla. Celestina intermedia hasta que Melibea termina cediendo.
Celestina no quiere compartir las ganancias obtenidas y es asesinada por los criados Pármeno y Sempronio. Ambos son ajusticiados por el crimen. Entonces Elicia y Areúsa buscan la ayuda de Centurio para vengarse.
El final es trágico: Calisto muere al caer accidentalmente desde una tapia tras un encuentro con Melibea. Ella, desesperada, se suicida.
Personajes de La Celestina
Calisto: joven galán cegado por la pasión de Melibea, casi en forma de enfermedad o locura. Habla en términos ridículos bajo el ideal del amor cortés, aunque todo es un pretexto para acceder físicamente a su amada. Su final resulta tan ridículo como casi todas sus acciones.
Melibea: joven inexperta que vive sin apenas contacto con el exterior. En primer lugar, rechaza a Calisto, pero terminará buscando la intimidad con el amado, aunque recela de sus consecuencias. Evoluciona a lo largo de la obra mediante el recurso del hechizo de Celestina. Es conmovedor el monólogo que precede a su suicidio.
Celestina: alcahueta y hechicera, vive de las necesidades sexuales de los demás. Tiene una gran astucia y una sorprendente capacidad para manipular los comportamientos ajenos. Solo le interesa el dinero y es capaz de hacer cualquier cosa por él. Es un personaje fascinante y complejo capaz de cambiar de registro lingüístico según el contexto en el que esté. De sus palabras salen algunas de las reflexiones más profundas de la obra.
Pleberio y Alisa, padres de Melibea. Pertenecen a un grupo social elevado. Se acusa una falta de comunicación con su hija, especialmente por parte de Alisa, desconocedora de los sentimientos de su hija.
Sempronio y Pármeno: son los criados de Calisto. Sempronio es suspicaz y astuto, mientras que Pármeno se muestra ingenuo, lo que le hará ser corrompido por Celestina.
Elicia y Areúsa: prostitutas que trabajan para Celestina. Representan como los criados el mundo de la marginalidad. Buscan la independencia a partir de una dudosa profesión.
Lucrecia: criada de Melibea.
Centurio: soldado de mal carácter y malhechor, amante de Areúsa.
Interpretación y sentido
Fernando de Rojas presenta un mundo en crisis dominado por el placer, el individualismo, el dinero, la codicia y la hipocresía. En el prólogo declara una intención didáctico-moralizante: advertir a los jóvenes contra el “loco amor” y contra los engaños de alcahuetas y malos sirvientes. Para hacer la lección más efectiva, la obra combina advertencia moral con escenas intensas (a veces cómicas o eróticas) que atrapan al lector.
Más allá de la moralización, la obra, de los libros españoles más importantes, refleja también el paso de una sociedad feudal a otra más urbana y materialista: el dinero y el interés pesan cada vez más, y muchos personajes “pagan” sus pasiones con un final trágico.
En el estilo destaca que el lenguaje sirve para construir los personajes: los señores usan un registro culto y retórico, mientras que criados y prostitutas emplean un registro popular (refranes, expresiones coloquiales y vulgarismos). Celestina es esencial porque domina ambos y los cambia según le conviene.
Temas de La Celestina
El amor es el motor de la obra y aparece de distintas formas: como “locura”, como enfermedad y como deseo carnal. Se parodia el amor cortés y se muestra una pasión poco idealizada.
La muerte aparece como castigo final: todos terminan víctimas de sus pasiones amorosas o materiales.
La decadencia social y moral retrata una sociedad movida por el interés material: se compra, se negocia y se traiciona por dinero; la codicia provoca muertes.
La fortuna o el azar interviene en el desenlace con sucesos inesperados que aceleran la tragedia, como si los personajes pagaran sus errores.
Las dos versiones de La Celestina
Las primeras versiones se titularon Comedia de Calisto y Melibea (1499, 16 actos). En 1502 pasa a llamarse Tragicomedia de Calisto y Melibea y se amplía hasta 21 actos, incorporando nuevos episodios y dando más peso a la venganza y a personajes del mundo marginal. Desde 1519 comenzó a difundirse con el título de La Celestina, por el protagonismo del personaje.
Fernando de Rojas
De la primera edición de La Celestina de 1499 solo se conserva un ejemplar del que falta la primera página, por lo que no hay constancia del nombre del autor. La segunda edición de 1500 tampoco lleva el nombre del autor, aunque sí unos versos que comienzan por unas iniciales que en vertical dicen: "El bachiller Fernando de Rojas acabó la Comedia de Calisto y Melibea y fue nacido en la Puebla de Montalbán". En esta edición aparece una carta como prólogo donde el autor cuenta que encontró casualmente unos papeles con el primer acto y le resultó tan interesante que decidió continuarlos. No se sabe de quién fue este primer acto, pero podría pertenecer a Juan de Mena o a Rodrigo Cota.
Fernando de Rojas nació en 1476 en La Puebla de Montalbán (Toledo). Pertenecía a una familia de conversos acomodados. Pasó al menos seis años en la Universidad de Salamanca donde estudió Leyes y Humanidades. Se piensa que escribió La Celestina en unas vacaciones de Semana Santa. En 1507 se trasladó a Talavera de la Reina (Toledo) donde ejerció como abogado y se casó con Leonor Álvarez, con la que tuvo ocho hijos. En 1538 fue alcalde mayor de la ciudad y murió en 1541. En su testamento, dejó los libros de derecho a uno de sus hijos y los de literatura a su esposa.
La Celestina en el teatro y en el cine
En el siguiente vídeo tienes una versión de La Celestina para teatro emitida en TVE hace ya un tiempecillo.
Presentación de La Celestina
Bibliografía
La Celestina. Versión, notas y apéndice de Vicente Muñoz Puelles. Oxford
Lengua y Literatura 1º de bachillerato. Santillana. Serie Comenta



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