El cuarto de atrás: resumen, temas, estructura... | Selectividad

El cuarto de atrás Carmen Martín Gaite

El cuarto de atrás, de Carmen Martín Gaite, es la novedad en el curso 2019/20 entre las lecturas obligatorias de segundo de bachillerato en Andalucía con vistas a la PEvAU (Selectividad). En un principio, suscitó una gran polémica teniendo en cuenta que la obra a la que sustituye es Los girasoles ciegos de Alberto Méndez, la cual ponía el foco en la Guerra Civil Española. Pese a las críticas, El cuarto de atrás es una novela de memorias, de corte ensayístico, que en algunos pasajes contiene una crítica hacia el régimen franquista y la sociedad de su tiempo, donde gran parte del contenido es la metanovela y la propia experiencia de su autora que hace a la vez de narradora y protagonista. En mi opinión, uno de los motivos del cambio es que quizá era justo incluir entre las lecturas un libro escrito por una mujer, ya que los otros tres son de escritores.



¿En qué tema de Literatura se encuadra?

La fecha de publicación es 1978, por lo tanto, estamos en el tema de La novela desde 1975 hasta nuestros días. No obstante, Carmen Martín Gaite comenzó a ser reconocida en 1954 cuando ganó el Premio Café Gijón con El balneario y, sobre todo, con Entre visillos, Premio Nadal en 1957. Por lo tanto, esta autora ya se incluye en el tema de narrativa de la época anterior. Sin embargo y dada su fecha de publicación, entendemos que si en el examen el texto del comentario es de El cuarto de atrás, el tema que se pedirá en la pregunta 5a será el de la novela a partir de 1975.

Carmen Martín Gaite

Fuente: https://elpais.com/cultura/2013/04/28/actualidad/1367176021_201983.html

(Salamanca, 1925; Madrid, 2000). Estamos ante una de las autoras más prolíficas de la narrativa española. Inició su trayectoria en 1954 con El balneario (Premio Café Gijón de relatos) y continuada con las novelas Entre visillos, Ritmo lento, Retahílas, Fragmentos de interior y El cuarto de atrás. En Anagrama publicó sus últimas novelas, Nubosidad variable, La Reina de las Nieves, Lo raro es vivir, Irse de casa y Los parentescos, así como Cuentos completos y un monólogo junto a los libros de ensayo e investigación histórica Usos amorosos de la postguerra española (Premio Anagrama de Ensayo), Usos amorosos del dieciocho en España, El proceso de Macanaz, El cuento de nunca acabar, Agua pasada, La búsqueda de interlocutor y Pido la palabra, además de la obra teatral La hermana pequeña. Cultivó también la literatura juvenil, destacando por la novela Caperucita en Manhattan (1990).

En 1988 ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y en 1994 fue galardonada con el Premio Nacional de las Letras.

Etapas de la obra de Carmen Martín Gaite

La obra narrativa de Carmen Martín Gaite se puede dividir en tres etapas:

  1. Primera etapa (hasta 1970). Realismo e introspección. La tendencia realista de los 50 muestra el contexto circundante a través de un narrador testigo que media la denuncia o juzga ante el lector, que terminará extrapolando sus propias conclusiones. Este realismo testimonial, combinado con voluntad de introspección, muestra al individuo preocupado socialmente frente a la existencia rutinaria.
  2. Segunda etapa (1970-1990). La búsqueda del interlocutor. Esta narrativa se encamina hacia la búsqueda interior de la propia experiencia, recurriendo a la memoria personal o a la histórica para revisar el pasado inmediato. Las obras de este periodo plantean la necesidad de un interlocutor (por eso combina el diálogo y el monólogo) y reivindican la importancia del lenguaje como medio de comunicación que salve al individuo de sus terrores y aislamiento. En esta época se incluye El cuarto de atrás.
  3. Tercera etapa (a partir de 1990). Del cuento maravilloso a la escritura del yo. Resulta la más productiva y la más reconocida por los lectores. En sus novelas reivindica el poder de la fantasía y lo maravilloso en el ser humano, la necesidad de reconocernos y complementarnos en el otro en la sociedad posmoderna. Aparecen otras obras en las que los protagonistas indagan en la construcción de su identidad mediante un tono confesional e intimista.

Argumento de El cuarto de atrás

La propia autora, narradora y protagonista recibe en una noche de tormenta en casa la visita de un enigmático hombre vestido de negro que asegura que tenía una cita con ella. Con el pretexto de realizarle una entrevista, entabla una conversación con la protagonista, que le habla de su vida y de sus recuerdos reflexionando sobre diferentes temas, entre ellos su creación literaria. La escritora se duerme y despierta a la mañana siguiente cuando llega su hija. Al despertar comprueba que tiene terminado el libro titulado El cuarto de atrás. El lector finaliza con la duda de si realmente el hombre de negro es real o una visión fruto de la soledad de la autora y de su proceso de escritura.

Es una novela sin apenas acción, de ritmo lento en sus siete capítulos:

1. El hombre descalzo

La protagonista no puede dormir y se levanta en la oscuridad en una habitación que es un caos. Tropieza y tira unos libros, uno de ellos sobre literatura fantástica de Todorov. Encuentra una carta de amor, que imagina que es de un hombre desconocido. Cae dormida sobre la carta. En el comienzo se nota ya la característica narración en primera persona muy descriptiva, lenta, con metáforas y en presente.

2. El sombrero negro

En la noche de lluvia torrencial, un hombre llama para recordarle que tienen una entrevista. Baja a abrirle y entra en casa. Hablan de distintas cuestiones sin sentido. Ella es escritora, está algo sorda y no recuerda los folios que hay en la máquina de escribir. Siente como si en la habitación, de repente, se hubieran producido cambios.
Ella le habla de sus viajes (Coimbra o el balneario de Cabreiroá); recuerda los bombardeos de la Guerra Civil en Salamanca y cómo se escondía en los refugios. También menciona el día en el que vio a Franco: "Influida por la lectura de las novelas rosa, que solían poner un énfasis lacrimoso en las insatisfacciones de las ricas herederas, pensaba en la niña de Franco como un ser prisionero y sujeto a maleficio" (58).
Martín Gaite ganó el Premio Nadal, pero no fue la primera mujer. "Recuerdo que cuando le dieron el primer premio Nadal a una mujer, lo que más revolucionario me pareció, a parte del tono desesperanzado y nihilista que inauguraba con su novela, fue verla retratada a ella en la portada del libro, con aquellas greñas cortas y lisas" (60).
Hace algunas reflexiones sobre lo que supuso la regla para las familias de su entorno: "Podría decirle que la felicidad en los años de guerra y posguerra era inconcebible, que vivíamos rodeados de ignorancia y represión, hablarle de aquellos deficientes libros de texto que bloquearon nuestra enseñanza, de los amigos de mis padres que morían fusilados o se exiliaban, de Unamuno, de la censura militar, superponer la amargura de mis opiniones actuales a las otras sensaciones que esta noche estoy recuperando, como un colo inesperado que irrumpiera en oleadas" (63).
Hablan también de literatura, en concreto, de novela de misterio. Al final del capítulo, él la invita a entender la literatura como un laberinto en el que perderse.

3. Ven pronto a Cúnigan

Se levanta para preparar té y en la cocina recuerda su niñez y la canción Ven pronto a Cúnigan. En esta etapa del libro hace un retrato de la sociedad de posguerra con sus modistas y costureras. Compara Madrid y Salamanca en torno al cine y el teatro y se refleja el espíritu de la niña de provincia que admira cada detalle de la capital. También recuerda a su madre: "Le encantaba, desde pequeña, leer y jugar a juegos de chicos, y hubiera querido estudiar una carrera, como sus dos hermanos varones, pero entonces no era costumbre, ni siquiera se le pasó por la cabeza pedirlo" (81). Lo va recordando todo mientras está en la cocina.

4. El escondite inglés

Cuando empieza a servir el té, advierte que hay 79 páginas bajo el sombrero negro que no recordaba. Habla del paso del tiempo y la memoria:
"-Porque es un poco así, el tiempo transcurre a hurtadillas, disimulando no le vemos andar. Pero de pronto volvemos la cabeza y encontramos imágenes que se han desplazado a nuestras espaldas, fotos fijas, sin referencia de fecha, como las figuras de los niños del escondite inglés, a los que nunca se pillaba en movimiento" (101-102).
En este capítulo, el hombre saca una cajita dorada y le ofrece a Carmen unas pastillas para la memoria.
Se da cuenta de que cosas que pensaba que le había contado al hombre, solo las había pensado. Hace algunas reflexiones sobre Franco: "Y fueron pasando los años y siempre su efigie y solo su efigie, los demás eran satélites, reinaba de un modo absoluto, si estaba enfermo nadie lo sabía, parecía que la enfermedad y la muerte jamás podrían alcanzarlo. Así que cuando murió, me pasó lo que a mucha gente, que no me lo creía..." (115-116).
Le habla al invitado de retomar una novela de recuerdos y relaciones antiguas. Suena el teléfono y el hombre de negro le pide que puede ser para él, pero que diga que ya se ha ido.

5. Una maleta de doble fondo

Al otro lado del teléfono habla una mujer que pregunta por Alejandro, el extraño visitante. Parece que es su mujer, Carola, que llora por su marcha. Ha descubierto cartas que le ha escrito C. pero ella no recuerda haberle escrito. Carmen cree que esas cartas sobre de la propia Carola, pero la conversación finaliza y no se sabe ni quién es C. ni si Carmen y Carola hablan del mismo hombre.

6. La isla de Bergai

Carmen retoma sus recuerdos juveniles y los relaciona con la inventiva de Robinson Crusoe ante la necesidad. En este capítulo se justifica el título del libro, ya que desvela la existencia del cuarto de atrás en su casa familiar de Salamanca, una habitación de juegos de su niñez que dejará de serlo cuando tiene que ser utilizado como despensa durante la guerra. Su amiga y ella inventaron en esta habitación la isla de Bergai para refugiarse cuando tenían problemas y escribir sus diarios.

7. La cajita dorada
Desaparece el hombre de negro. Carmen despierta en la cama besada por su hija. Hay restos de la visita del hombre de negro (los vasos del té y la cajita dorada).  Reaparecen elementos que ya salieron al comienzo como la carta azul, la cucaracha o las estrellas. Donde estaba el libro de Todorov hay ahora 182 folios escritos, la novela El cuarto de atrás.


Temas de El cuarto de atrás

La memoria y el tiempo son los temas principales, pero dan lugar a múltiples subtemas y digresiones, enlazándolos y desenlazándolos e hilvanándolos:

  • La ficción como refugio de la realidad
  • La literatura como conocimiento: instrumento para recuperar el pasado y entender la identidad personal.
  • El papel social de la mujer
  • La búsqueda del paraíso de la infancia perdida
  • El deseo de libertad
  • La pobreza y precaridad de la posguerra
  • La soledad

Personajes

  • Escritora-narradora: Carmen.
  • El hombre de negro: Alejandro.

Personajes secundarios: la mujer del teléfono, Carola; el primo de Carola, Rafael, que interviene en tres ocasiones para preguntar por Alejandro; y la hija de Carmen, mujer que vive en un ambiente de libertad sin preocupaciones.

Lenguaje y estilo

Según Dunia Gras, la forma de la novela es dialogada, pero solo aparentemente, ya que predominan los monólogos de la propia narradora, es decir, narraciones de incógnito. En cuanto al lenguaje, encontramos recursos constantes para actualizar la lectura del texto como es el caso de los deícticos: "...¿no estaría mejor sentada aquí?"; "Ya, ahí está la cuestión"; o de las muletillas conversacionales, que añaden vivacidad y frescura: "Bueno, sí, claro...", "sí, ya ve", "lo que le quería decir es que yo..."; o bien emplea verbos que indican inseguridad, para mostrar su subjetividad, pero a pesar de estas inseguridades, a veces interroga sin poner los signos que lo indican: "Se acordará usted de que a Franco lo enterraron un veintitrés de Noviembre". También juega Carmen Martín Gaite con las referencias culturales de la época, que crean en el lector la sensación de conocerla a ella más profundamente: el parchís, los helados de limón, Conchita Piquer, el NO-DO, los sellos con "su efigie y sólo su efigie", Carmencita Franco con sus calcetines de perlé y sus zapatitos negros.

Simbología

  • El espejo: la protagonista al verse reflejada se aleja del presente y se traslada al pasado.
  • El sombrero negro: el hombre lo deja sobre los folios mientras hace referencia a la literatura de misterio. Bajo él, aumentan los folios al tiempo que avanza la novela, al tiempo que se escribe El cuarto de atrás.
  • La cucaracha: sería el símbolo del cambio, del miedo y del desorden del espacio. La narradora tiene miedo a este insecto.
  • La cajita dorada: tiene un valor de amuleto misterioso, pero además contiene unas pastillas que hacen recordar, rescatan la memoria.
  • La cesta de costura y los hilos: como el taller literario repleto de historias en el que trabaja la autora, recuerdos que se enhebran, desenhebran y enredan a lo largo de la novela.
  • La letra C: cuarto, casa, cama, Carola, Carmen, cucaracha, cuaderno, cuadro, cajita... son muchos los elementos que comienzan por C, que es la letra que pinta la protagonista mientras sueña con una playa.
  • Cúnigan y el escondite inglés: Cúnigan simboliza las ansias de libertad de la protagonista y el escondite inglés es el espacio donde se gesta la literatura, el cual avanza sin que nadie lo advierta.

Posibles preguntas El cuarto de atrás

  1. Sitúe el fragmento en el conjunto de la novela.
  2. Sitúe la novela en el conjunto de la obra de Carmen Martín Gaite.
  3. ¿Cuál es la relación entre la protagonista y la autora?
  4. ¿Cómo se justifica el título de la novela?
  5. ¿Qué épocas históricas se reflejan en la novela y cómo se relacionan?
  6. ¿Qué símbolos emplea la autora?
  7. ¿Qué estructura sigue la novela?
  8. ¿Qué semejanzas hay en el inicio y en el final?
  9. ¿Qué rasgos del lenguaje de la novela se identifican en el fragmento?
Además de preguntas sobre un tema concreto, un fragmento determinado, alguno de los personajes... de ahí que sea importante leerse el libro.

Ejemplo de comentario de El cuarto de atrás para las preguntas 1 y 2